La hoguera

En el caso de Balmori, no sabemos de dónde viene el nombre de “hoguera”,  ya que las personas más ancianas no recuerdan que tenga ninguna relación con el fuego.

            Aunque en tiempos remotos puede ser que la hoguera fuera plantada el víspera de San Juan, desde hace muchos años lleva celebrándose el domingo anterior al día 24 de Junio.

Si nos remontásemos a esos tiempos, también podríamos  observar que las hogueras eran de chopo o aliso y no de eucalipto como son en la actualidad, árbol no autóctono procedente de Australia y que está extendido por toda Asturias.

 

            La Hoguera en la actualidad.

 Llegado el mes de Junio, se empieza a escuchar  entre los vecinos de Balmori:  “ya huele a ramascu...” , con dicha frase nos están diciendo que ya huele a hoguera,  huele a fiesta,  San Juan  está cerca.

Todo comienza con la ardua tarea de buscar  por los bosques de la zona la que será la hoguera de este año,  labor llevada a cabo juntamente por  jóvenes y mayores en diversas “expediciones”.

Cada vez queda menos para el domingo anterior a San  Juan. Dos o tres días antes de dicho domingo se procede a “tirar” la hoguera plantada el año anterior, la cual se encuentra en el sitio de “La Bolera”. Para ello se procede e excavar el “pozu la hoguera”, labor consistente en quitar la tierra y las piedras que rellenan el mismo para que así el eucalipto quede libre de sujección y se pueda desplomar, después de varios tirones con cuerdas.

Después de un gran estruendo la hoguera ya está en el suelo, comenzando la disputa entre la gente por coger las banderas que lleva ésta, al igual que por recuperar

las monedas que cada uno introdujo el año anterior en los “tornos” cuando la hoguera fue plantada.

Seguidamente, se procede a trocearla.

Al día siguiente se “limpia el pozu”, que no es otra cosa que sacar  de éste la tierra y piedras que ha movido la hoguera al caer, y así dejarlo preparado para el domingo.

En víspera de la hoguera se ultiman los preparativos como la revisión de las “armas secretas” y del “carru la hoguera”. Las “armas secretas” o “aparatos de la hoguera” son una serie de “jorcaos” que servirán de soporte a la hoguera  mientras se planta. Antigüamente se procedía a sujetar el madero por medio de simples escaleras, pero éstas resultaban ser bastante endebles y algunas veces rompían, por lo que hacia 1942-43 se fabricó el primer “arma”, que todavía existe hoy en día pero no se utiliza.

Después se hicieron unos aparatos en 1980 que son los que se utilizan en la actualidad.

 

El  “carru la hoguera” es un carro de los antiguos, de ruedas de hierro, perteneciente al pueblo,  que se utiliza para transportar la hoguera, tirado por una pareja de bueyes.

Desde hace varios años se utiliza uno de hierro con ruedas de goma. Actualmente se hace de forma simbólica para conservar la tradición, es decir, los bueyes, o “gües” tiran de la misma unos kilómetros antes de la llegada al pueblo.

 

   El día de la hoguera

             Todo comienza  al amanecer. La llamada de los voladores despierta al pueblo, hay que ir a cortar la hoguera. El sonido de la gaita también parece llamar a los balmorianos a reunirse en la bolera como viene haciéndose año tras año desde tiempos inmemoriales. Poco a poco va llegando la gente, con cara de sueño y, a la vez un brillo especial en la mirada ya que no es un día cualquiera.

             Allí, se producen emotivos reencuentros entre personas que hace tiempo que no se ven y que coinciden en este día tan señalado. Además, se hacen los últimos preparativos antes de partir.

             Por fin, la  comitiva parte  desde “la Bolera” hacia el lugar convenido.

             Llegados al lugar de destino, elegido previamente, se procederá a cortar el árbol, no sin antes debatir en qué  dirección tirarlo.

        

Una vez en el suelo se comprueba que no ha sufrido ningún daño al caer, lo que es bastante frecuente dado que el árbol es muy delgado en su parte superior, la “quima”.  Seguidamente se mide la longitud del tronco y se cortan las cañas del árbol, dejando ramaje solamente en la parte superior.

 

 

 

 

En ocasiones hubo que cortar hasta cuatro árboles debido a la rotura de los anteriores.

            A continuación,  se tiran una serie de voladores para indicar que la hoguera ya está cortada e intacta, aunque las maniobras posteriores con el madero deberán ser realizadas cuidadosamente, ya que, debido al gran tamaño del árbol y a las complicadas

operaciones que hay que realizar para sacarlo del bosque y conducirlo hasta el pueblo, la “quima” se puede fracturar en cualquier momento, ya que es la parte que más sufre debido a que es la que se mueve con palancas para girar en las curvas.

            Al salir del bosque, la hoguera irá arrastrando hasta llegar a un camino o carretera, donde se subirá encima del carro para facilitar su traslado. Esto se lleva a cabo levantando unos el árbol  por su parte más ligera, la “quima” e introduciendo otros el carro. Todas estas maniobras deben ser coordinadas por un “voceru”, que es el que de la voz de “ahora” para que todos aúnen sus fuerzas.

            Una vez puesta la hoguera encima del carro o, mejor dicho, una vez metido el carro debajo de la hoguera, se pone lo que se llama “el trinque”, que consiste en una cadena que sujeta el madero al carro, tensada mediante un palo bastante fuerte y unas cuerdas.

Una vez en la carretera, la hoguera avanza rápidamente, al contrario que horas antes, cuando al salir del bosque hubo que salvar varios obstáculos.

La llegada al pueblo se hace con la ayuda de una pareja de “gües”, tarea que realiza Juán González “El marineru”, como lo hiciera su padre durante muchos años.

Una vez en el pueblo, se deja la hoguera junto a “la fuente  la carretera” y se procede a pelar el eucalipto y a arreglar con el hacha o “jachu” los nudos de las ramas, así como a cortar alguna de las ramas que se dejaron anteriormente  como protección para el ramaje de la “quima”, para dejar la hoguera “bien guapa”, lo que lleva a los comentarios sobre la longitud y grosor del árbol y su comparación con los de años anteriores.

            A continuación, y dado que suelen ser cerca de las dos de la tarde, se hace una pausa para reponer fuerzas  y estar listos para “plantar la hoguera”.

Ya por la tarde, la gente se va reuniendo  hasta que llegue la hora  de “ir a por la hoguera”, que suele ser más o menos a las cinco de la tarde.

De nuevo, la gaita y el tambor vuelven a sonar, la gente empieza a animarse, y los voladores y los “lloqueros” de los “gües”anuncian  que es el momento de subir hacia el lugar  donde se encuentra la hoguera. Delante van las mozas, que antigüamente iban

vestidas de aldeanas, entonando al ritmo del tambor y las panderetas los “cantares de la hoguera”.

Niños y mayores suben encima del eucalipto, unos sentados detrás de otros, encima del carro suelen ir dos chavales portando “el palu la bandera”, con las banderas de Asturias y España.

 

 

Una vez en el pueblo, se deja la hoguera junto a “la fuente  la carretera” y se procede a pelar el eucalipto y a arreglar con el hacha o “jachu” los nudos de las ramas, así como a cortar alguna de las ramas que se dejaron anteriormente  como protección para el ramaje de la “quima”, para dejar la hoguera “bien guapa”, lo que lleva a los comentarios sobre la longitud y grosor del árbol y su comparación con los de años anteriores.

            A continuación, y dado que suelen ser cerca de las dos de la tarde, se hace una pausa para reponer fuerzas  y estar listos para “plantar la hoguera”.

Ya por la tarde, la gente se va reuniendo  hasta que llegue la hora  de “ir a por la hoguera”, que suele ser más o menos a las cinco de la tarde.

De nuevo, la gaita y el tambor vuelven a sonar, la gente empieza a animarse, y los voladores y los “lloqueros” de los “gües”anuncian  que es el momento de subir hacia el lugar  donde se encuentra la hoguera. Delante van las mozas, que antigüamente iban

vestidas de aldeanas, entonando al ritmo del tambor y las panderetas los “cantares de la hoguera”.

Niños y mayores suben encima del eucalipto, unos sentados detrás de otros, encima del carro suelen ir dos chavales portando “el palu la bandera”, con las banderas de Asturias y España.

Seguidamente, los “gües” dan un jalón que hace que se ponga en marcha la comitiva.

Llegados a la bolera habrá que hacer una serie de maniobras de forma manual para colocar la hoguera en el “pozu”, de alrededor de dos metros de profundidad. Seguidamente se retira el “carru” y se deja la hoguera tumbada en el suelo.

A continuación se procede a poner los “tornos”, que son unos tacos de madera que se introducen en el madero y que servirán para sujetar las cuerdas, esta labor, llevada a cabo desde hace aproximadamente treinta años por el carpintero del pueblo, Pedro González, es actualmente realizada por su hijo, del mismo nombre.  Dentro de los agujeros donde irán los tornos se introducen unas monedas que pasarán ahí todo el año, hasta que se tire la hoguera al año siguiente. Se dice que dan buena suerte.

 

Mientras, se colocan las banderas en la “quima” de la hoguera y se adorna ésta con flores. En lo más alto se coloca una rosa  roja, como dice el cantar:

 

Una rosa lleva arriba

colorada de cien hojas,

parece que da las gracias

a los mozos y a las mozas.

 

 Seguidamente, se colocan las cuerdas que servirán  para  tirar de la hoguera, labor que hace años llevaba a cabo minuciosamente Fernando García (Nando), y en la actualidad realiza Ramón González.

Acto seguido se procede a “plantar la hoguera”. Todo está perfectamente organizado. Cada uno conoce su papel. Unos se encargan de empujar el árbol hacia arriba, otros manejan los soportes o “armas secretas”, labor que requiere experiencia,  otros tiran de las cuerdas y otros van rellenando el “pozu” con tierra y grandes piedras.

La voz cantante la lleva el “voceru”, su cometido  es dar la orden a la hora de tirar o “jalar” de las cuerdas para que todos vayan a una, ya que si no es así, la labor sería prácticamente imposible. Hace años fueron voceros Jesús Pérez y José Ramón Llano, en la actualidad la tarea es de César Fernández Llano, nieto del anterior. Hay que tener buena voz  y saber cual es el momento adecuado para dar la orden.

 

Mientras tanto, las mozas parecen animar  con sus cantos la larga tarea:

 

Arriba arriba la hoguera

arriba el verde madero,

que lo vamos a plantar

en este lucido pueblo.

 

En el “pozu”solía estar Pin Escalera y en la actualidad es labor de Gaspar Pérez y  Joaquín de la Vega.

 

Al cabo de dos largas horas, lo más alto de  la hoguera apunta hacia el cielo, por fin está plantada y el esfuerzo se ve recompensado. Una salva de voladores y un repique de campanas  anuncian a los cuatro vientos que el pueblo, un año más, ha cumplido con San Juan.

 

Y como dice el cantar...

 

Gracias a vuestro valor

                        ya está la hoguera plantada,

toda cubierta de flores

                        que no se le ve la rama.

 

Se enorgullece Balmori

                        de plantar hermosa hoguera,

                        la mayor y más lozana

                        dentro de Asturias entera.

                         Historia de la Hoguera de Balmori

 

            Año                            Lugar                      

1941                      Picu  L´Escobiu

1951                      La Jesuca

1952                      Pando?

1953                      Pando

1956                      Las Cerezales

1958                           Bosque de Redondu

1961                                                            

                                   El  Jilgueru

1962                                                       Cotera la Banza

1963                    Rales

1964                    Las Palomas (Celorio)

1965                    Pando

1966                    La Concha la Llera

1967                    Santoladía

1969                          Santoladía

1970 o 1971             Las Cerezales

1972                          San Antonio (Barro)

1974                          Pozu los gües

1976                     La Pereda (rompió al tirarla)

1976                     Los Cuetos

1977                     Santoladía

1978                     Landriz (primera carroceta).

1979                     Pando

1980                    Rales

1981                     Santo Toribio

1982                     Jonfría

1983                     Santoladía

1984                     Santoladía. (37m.)

1985                     Jonfría. (48 m. no se plantó

1985                          Pindal (sábado siguiente)

1986                          Las Vegas

1987                          Cotera Argumalosa

1988                          Rumoru

1989                           Las Cabañas

1990                           Tejera Pontón

1991                            Cardoso

1992                            Cardoso

1993                            Cardoso

1994                            Las Carrizosas

1995                            Cardoso. 36m.

1996                            Naves (Rompieron 3) 39,7m.

1997                            Las Cabañas. 35.5m.

1998                            Las Cabañas

1999                            Las Rozadas

2000                            Huergu

2001                            Huergu

2002                           Villahormes

2003                           Naves

2004                           Las Rozadas

2005                           El Palaciu (Balmori)

2006                           Nueva

2007                           Huergu

2008                          La Marea la Fuente

 

 

 

 

 

 

 

  En la Escuela de Música Tradicional L´Alloru, puedes aprender a tocar la gaita y el tambor, así como lenguaje musical.