La festividad de San Juan

 

Su origen es precristiano. La fiesta de San Juan,  que se celebra el 24 de junio, coincide más o menos con el solsticio de verano y el cambio de estación.

Lo más significativo de la noche de San Juan, es la veneración a los elementos naturales que, representados por el sol, el agua y los vegetales, adquieren en esa noche mágica un fuerte carácter animista. Este culto a los elementos naturales, se realiza mediante enrames, fogatas, saltos sobre el fuego (en el que se ve reflejado el sol), etc.  Todas estas costumbres de carácter primitivo, serían posteriormente cristianizadas.

Es necesario señalar que las fiestas de San Juan que conocemos actualmente, no son solamente un legado de ritos antiguos sino que en ellas se pueden incluir elementos indígenas, prerromanos, romanos y cristianos.

El cristianismo, más que sustituir los viejos cultos, cosa que es prácticamente imposible,  tuvo que transigir con lo que había en el camino hacia la evangelización, por lo que esto no afectó a la esencia de los ritos.

La fiesta del 24 de Junio, de origen occidental,  está atestiguada por numerosos sermones de los santos padres, especialmente de San Agustín.  La Iglesia colocó esta fecha el 25 de junio, seis meses antes del nacimiento del Señor, la diferencia de un día 

se debió a hacer el cómputo de calenda a calenda, según los romanos.

 

 

Los elementos rituales

 

El agua

Todos los grandes ríos o lagos de la Tierra han sido dioses o lo son todavía en la conciencia o en la subconsciencia popular: el Nilo, el Ganges, el Tíber, el Éufrates... han recibido o reciben todavía adoración.  De esta adoración a el agua han nacido las grandes divinidades clásicas de las aguas y los pequeños espíritus acuáticos de que se hallan pobladas según la mente de los pueblos primitivos: las ninfas, las náyades, las ondinas de la literatura de Grecia y Roma; Anfítrite, Poseidón, Neptuno... tienen su correspondencia en todos los países europeos.

   En el caso de Asturias, los seres mitológicos relacionados con el agua son las “xanas”, las cuales son ninfas de las fuentes aun no bien estudiadas y de las que existen opiniones contrapuestas acerca de su origen, encantamiento y desencantamiento.

             Al parecer, la noche de San Juan  es la más propicia sino la única para romper su encantamiento ya que salen a bailar, a peinarse con peines de oro, a lavar sus ropas y a tenderlas.

             Se cree que protegen los amores y castigan la infidelidad de los amantes. También está muy extendido que cobija gallinas con polluelos de oro.

             Existen infinidad de rituales y procedimientos para producir el desencantamiento,  uno de tantos afirma:  debe intervenir una pastora que debe llamarse Sol, ser rubia, de ojos negros, cumplir veinte años, que el día del Córpus o San Juan  amanezca nevado... como se puede observar es muy difícil si no imposible que se den todas las circunstancias requeridas.

   Con la llegada del cristianismo se intentaron sustituir las antiguas deidades por la figura de San Juan Bautista, ya que su figura histórica aparece junto al agua, ya que bautizaba, y el momento estelar de su vida en es encuentro y el bautismo de Cristo en el rio Jordán, por lo que las aguas quedaron santificadas.

             Se supone que a partir del día de San Juan el agua está bendita, y para corroborarlo, se da el acto cristiano de bendecir el mar, hecho que acontece actualmente en Gijón. En Arenas de Cabrales creen que nadie puede bañarse en los rios antes de San Juan, a causa de estar el agua sin bendecir, en  Balmori se decía que “no se puede bañar unu el la playa hasta que pase San Juan, porque bendice las aguas”.

             Se cree que en la noche de San Juan, el agua tiene purezas y claridades que no tiene de costumbre, su virtud es mayor y los prodigios que hace más extensos. El hecho de estar bendita el agua proporciona a las gentes diversas creencias, por lo cual acuden a lavarse, bañarse o beber de ella ya que así se harán acreedoras de las propiedades que contiene. Para ello se limpian con esmero las fuentes, se enraman y se adornan, se las cubre de follaje, se les ponen encima arcos con rosas y se les cerca de flores.

            

La flor del agua

Se limpian y se enraman las fuentes para que la  flor del agua pueda brotar limpia y pura, flor de dichas y venturas que las xanas guardan avariciosamente. Pero  ¿qué es la flor del agua?, existen diferentes teorías al respecto:

-         Los reflejos que produce en el agua de las fuentes el primer rayo de luz de la mañana de San Juan.

-         La primera capa de agua, la más pura, porque es la que ha bendecido en santo.

-         El agua que brota del cristal de las fuentes en el instante de rayar el alba.

-         El  primer chorro de agua que sale a las doce de la noche.

-         Una flor verdadera.

 

         “Coger la flor del agua” es posar los labios en el agua de la fuente antes que otra persona hubiera “desflorado” la superficie aquella mañana.

         Lo que no está muy claro es cuándo surge la flor del agua, si al amanecer o a las doce de la noche, parece ser que es en función de la zona.

         En el contexto general de nuestra tradición, la flor del agua es el amor, la belleza, la felicidad y la salud. Por eso se la disputaban las mozas de antaño con los primeros alientos del amanecer. La moza que logra la flor de agua pone en la fuente una rama como señal; luego, a llegar otra joven y ver la rama, se dirige a otra fuente, en la que deja a su vez otra caña en señal de que estuvo allí, sólo la primera conseguirá su propósito, la agraciada joven se decía que se casaría y tendría un hijo dentro del año.

        

Los árboles y las plantas

Está extendida por toda Europa, la costumbre de cortar árboles en bosques cercanos a las aldeas durante la noche de San Juan, por lo tanto relacionada con el

solsticio de verano, y después, de trasladarlos con gran algarabía de jóvenes y mayores, especialmente de los primeros, plantarlos y erguirlos en lugares públicos.

                   El culto a los vegetales aparece debido a que en la primavera, y hasta el finales del mes de junio el mundo vegetal está en su máximo esplendor.

 En los tiempos más modernos la plantación de mayos en consonancia con determinadas fiestas del calendario  está bien documentado tanto en las fiestas literarias como en las normativas.

         San Antonio, San Juan y San Pedro son entre otras muchas fiestas de primavera o verano, extensibles al resto del año, características de la expresión vegetal.

         En Asturias es general la costumbre de plantar un palo alto en sitio público, muy engalanado con cintas, flores y frutas, donde concurrían los mozos y las mozas a divertirse durante el mes de Mayo, por lo que  se la daba a este palo el nombre de Mayo.

         También era costumbre en la zona oriental de Asturias plantar el dicho palo la noche de San Juan, que no es otra cosa que el mayo desplazado, por algún mozo delante de la casa de su novia, y poner, asimismo, en la puerta o corredores de la misma casa, arcos y coronas de flores; pero cuenta la leyenda que cierto moro requería de amores a una de aquellas mozas, y viéndose despreciado por ella, en su furioso despecho, pegó fuego al mayo, a los arcos y a las flores, haciendo de todo una hoguera, y convirtiéndolo en cenizas. Desde entonces tomó el nombre de   “La Hoguera” lo que antes se llamaba El Mayo”.

Esta es una de las teorías, aunque es más una leyenda, para explicar por qué en la zona oriental de Asturias se le llama hoguera  o joguera a un árbol gigante erguido por los mozos del pueblo.

         Se dice que esto proviene del evolucionismo de encender la antigua hoguera, que actualmente no se realiza, de tal manera que la joguera pueda o no quemarse, siendo más lógico esto último. No está muy claro si se trata de un culto al  árbol, al fuego o ambas cosas  juntas.

         Otras teorías afirman que plantar la joguera era una demostración de unidad y de fuerza de un pueblo, ya que el pueblo que plantase una  joguera más grande sería el más fuerte o por lo menos el más unido, por lo que los demás pueblos le tenían un gran respeto.

Como representante vegetal muy importante se encuentra el ramu, es cual está presente en multitud de prácticas rituales:

-Cuando se terminaba una faena agrícola: arar, recoger  la cosecha, terminar de meter la herba... se cortaba un ramo y se plantaba.

-Todavía hoy día, cuando se pone el tejado a una casa, o se termina la casa, se coloca un ramo en lo más alto, y se hace un banquete.

-A los santos de los pueblos se les ofrece el ramu, que es una ofrenda de pan, que subastado sirve para  atender a los gastos de la función religiosa de la fiesta que se celebra.

                              Las roscas de pan,  van colocadas entre ramajes y flores, colgadas en un armazón de madera, en forma de pirámide, de cuatro lados, truncada en la parte más alta. La conducen en andas cuatro mozos y las mozas van detrás cantando cantares alegóricos al santo.

Co           Como ejemplo de estos ritos, en el concejo de Llanes  encontramos el ramu, las hogueras o jogueras y los enrames de fuentes.

        La hoguera de la zona oriental  aparece en numerosos pueblos, pero es relevante señalar que aunque se haya extendido como expresión de la fiesta popular, está directamente relacionada con la fiesta de San Juan, como ya hemos expuesto anteriormente.

         El ramu lo podemos encontrar en la fiesta patronal de cada población, pero no sucede lo mismo con los enrames de fuentes, que son más típicos de la noche de San Juan. Actualmente los más significativos son los de Cué y Balmori.

 

  En la Escuela de Música Tradicional L´Alloru, puedes aprender a tocar la gaita y el tambor, así como lenguaje musical.